La crisis se está cebando con los trabajadores. Los últimos datos del paro no dejan lugar a dudas: la crisis está provocando una devastadora sangría en el mercado laboral nacional, andaluz y onubense. Y es que ya van seis meses de subidas consecutivas y la cifra de septiembre no hace sino acelerar aún más la debacle. Así, fueron 95.367 las personas que se quedaron sin trabajo el mes pasado en España, un 3,7% más que en agosto y un 30,1% más que hace justo un año, con lo que el número total de desempleados se disparó hasta los 2,62 millones, el nivel más alto registrado en España en 11 años.
Y, en medio de este panorama, la guinda: Andalucía ostenta el dudoso honor de liderar el alza del paro a nivel nacional, con 27.522 desempleados más que en agosto (un 4,48%), es decir, tres de cada diez nuevas personas sin trabajo fueron andaluzas.
En cuanto a la provincia onubense, cada día en Huelva se van al paro una media de 79 nuevas personas (23 más que el mes pasado). Suma y sigue y, además, lo hace a un ritmo galopante.
Hay que recordar que José María Aznar recibió como herencia socialista un paro que rozaba el 24%, una seguridad social en quiebra, un apabullante déficit del Estado, una deuda pública de alarma. Nada nuevo. Es lo que suelen dejar los gobiernos socialistas.
Zapatero heredó del gobierno del PP un paro que habíamos reducido hasta el 10%, una seguridad social robusta, superávit del Estado y deuda saldada. Zapatero ha vivido cuatro años despilfarrando la herencia recibida entre dádivas y mercedes. Y ahí está el resultado: un paro que camina hacia el 13%, una seguridad social cuya afiliación empieza a disminuir, un déficit acelerado del Estado y una alarmante deuda en perspectiva.
Ha quedado claro que tanto Zapatero como Chaves nos mintieron cuando en campaña electoral negaban la crisis económica una vez tras otra para arañar un puñado de votos y nos vendían el pleno empleo a bombo y platillo.
Ha quedado claro que el PSOE es el partido del paro.






















