Recordar el eslogan electoral socialista de “Por el pleno empleo” resulta hoy tremendamente insultante. Nadie en su sano juicio le concede a esas cuatro palabras la menor credibilidad ya que las cifras del paro nos han hecho perder toda confianza en el gobierno socialista.
Hace apenas un año este cartel estaba colgado por todas las calles de España y le sirvió al PSOE para ganar las elecciones. Está claro que mintieron a todos los españoles.
Ahora tenemos el resultado: casi 9000 personas pierden diariamente su empleo. Ya hemos llegado a los 4 millones de parados, esa cifra que hace escasos meses el gobierno juraba que nunca alcanzaríamos. Igual que nos prometen ahora que no llegaremos a los 5 millones y que el sistema de pensiones no corre ningún peligro.
Esto no tiene nada que ver con errores de cálculo, sino con una clara voluntad por engañar día sí y día también a todo el mundo; como ya hicieron durante la campaña electoral.
El presidente del Gobierno se ha convertido en preso de sus propias palabras y prefiere arrastrarnos a todos con él antes que abandonar el sillón. Así le va y así nos va.
Si seguimos así, dentro de unos meses seguiremos lamentándonos de cuánto empleo se destruye en España y el gobierno continuará prometiéndonos que dentro de un trimestre veremos la ansiada recuperación.
Por eso, la primera decisión importante de política económica debería ser el cese de Zapatero y la convocatoria de nuevas elecciones.





















