El cuento de los “brotes verdes” ha durado lo que ha durado la campaña electoral de las europeas. Tan sólo cinco días después de las elecciones, el Gobierno ha reconocido que estamos en una recesión tremenda, con una caída del PIB del 3,6% en 2009 y con un paro galopante durante los próximos años, y que no saldremos de la crisis hasta 2011 o 2012.
Ésa es la realidad que pretendió ocultar antes de las elecciones. Otra vez han vuelto a engañar a los españoles. Y, en vez de poner en marcha las reformas necesarias que todo el mundo le estamos pidiendo, vuelve a las viejas y fracasadas recetas de subir los impuestos.
La política económica que se está haciendo es justo la contraria a la que el país necesita. Éste es un Gobierno desarbolado por la crisis: sin ideas y sin liderazgo para hacerle frente.
España necesita urgentemente un gobierno del PP para arreglar la situación actual como ya hicimos en 1996.





















